Nunca veas a una puta con luz de día, es como mirar una película con la luz encendida.
Como el cabaret a las diez de la mañana, con los rayos de sol atravesando el polvo que se levanta cuando barres. Como descubrir que ese poema que te hizo llorar a la noche, al día siguiente apenas te interesa. Es como sería este puto mundo si hubiera que soportar las cosas tal y como son. Como descubrir al actor que viste haciendo Hamlet en la cola del pan. Como el vacío cuando te pagan y no sentís ni siquiera un poquito. Como la tristeza cuando te pagan y sentiste por lo menos un poquito. Como abrir un cajón y descubrir una foto de cuando la puta tenía nueve años. Como dejarte venir conmigo sabiendo que cuando se acabe la magia vas a estar con una mujer como yo, en Montevideo.
(El lado oscuro del Corazón de Eliseo Subiela - 1992)
Quédate
como se quedan las estrellas
prendidas en la nada.
Quédate
como se queda el olor
de la hierba
sobre la piel de los que aman.
Quédate
como se queda la luz
del sol
en mis pupilas.
Quédate
como me quedo yo
cuando te marchas
-Aida Elena Parraga.
D:
(vía bullysteria)
Ni tu amor era tan grande ni la paciencia mi condena,
ahora que no me mata la espera me mata el necesitarte,
tanto se dijo de ti, tanto planear juntos que apuro a barrer mi casa,
yo no quiero recuerdos tuyos.
Fui tu vida más breve,
tu amor eterno inconcluso,
fui todo lo que soñé que pude ser a tu lado,
todo lo fuimos,
todo se vivió en algún sitio,
más no fui motivo y me duele perder lo que nunca he tenido.
Ahora retomo las frases,
me hago un nudo con el ombligo,
vuelvo a mirar lo que tengo,
lo que nunca fue tuyo ni será de nuevo mío,
Aprendo a amarte de a poco,
media de amor y media de olvido.
Por si volvieras me quedo con algunos planes,
con todo el valor, pero de lo tonto que soy, el daño lo olvido.
-Edel Juarez
| -¿Ha traído el requerimiento?. |
| -¿Qué requerimiento? |
| -El de mis cojones al viento. JAJAJA. Era broma. Pase, ahí está el cadáver de su hijo |
Cada trazo y cada camino que terminamos recorriendo despiden ecos de algo distinto
que se quedan grabados como serpientes en la arena, silenciosas y a su vez, van dejando huellas
que permancen grabadas en cemento, grabadas en la memoria, sigilosas para aparecer en los momentos
más inesperados. Un cuento… un corazón… un cerebro… una materia prima para crear algo nuevo que
finalmente, despues de un cierto tiempo, será abandonado, olvidado, sepultado abajo de los nuevos
palacios que vienen y desbancan los suelos viejos que existían ahí antes que ellos, y estos a su vez
desbancan a los demás, y formando olas y figuras se vuelven muy difíciles de arreglar. Algo más que
quisiera es encontrar los pasados que queremos componer… tanta pintura sobre la fachada desgastada
impide y modifica la respiración del animal, esa bestia sagrada que cambia para siempre y muy rara vez, dormita.
Nada nos garantiza que tendremos lo que tenemos, nada nos garantiza una vida segura, tampoco sabremos
si tendremos pensamentos que llevan a una espiritualidad iluminada, nada nos garantiza la paz. Pienso que
somos dueños de lo que ya logramos, nada nos garantiza que seguiremos siendo los mismos, pero siempre
tendremos las huellas, esas huellas para recordarnos de dónde y para que vinimos hasta aquí.